protect - lucha contra la explotación sexual infantil

Proyecto Protect

Proyecto Protect

Proteger en Camboya: retos y resultados

11 de diciembre 2012

Por Seila Samleang, responsable del Proyecto Protect en Camboya

 

El número de condenas de pederastas extranjeros en Camboya ha aumentado en los últimos años, pero las sentencias son todavía muy leves, y eso es algo que tenemos que cambiar en la ley camboyana. Deberíamos aumentar las penas de delitos sexuales contra niños hasta un mínimo de 30 años, como ocurre en los EEUU.

Sin embargo, cuando hablamos de trata de personas, solamente algunos individuos son procesados, mientras que los altos funcionarios no lo son. Tenemos que abogar por la persecución de aquellos casos que revisten mayor complejidad y tratar de incrementar las penas. Hay que seguir los casos y evitar que sean puestos en libertad por la corrupción o la absolución de los testimonios de las víctimas. Y también luchar por la deportación de los abusadores.

Otro aspecto a tener en cuenta es la formación de los funcionarios públicos locales. Es necesario mantener talleres y diálogos para cambiar la visión que los funcionarios tienen de los abusos a menores y de la trata de personas. Por eso necesitamos fondos económicos para mantener nuestras tareas a escala local, pero también internacional a largo plazo. Y tenemos que reforzar las tareas de Protect: la prevención, la protección y la persecución de los delitos sexuales contra los niños.

Desde nuestra perspectiva, gracias a la implicación de las autoridades y la complicidad de los medios de comunicación, la sociedad camboyana es ahora más consciente de estos delitos contra los niños y las niñas, especialmente por parte de los abusadores que llegan de los países desarrollados. Está cambiando la creencia de que sólo las mujeres son abusadas y de que las personas que provienen de los países ricos no pueden abusar.

El problema es que la sociedad no confía en la justicia y por eso ayudamos a la gente a ir en esa dirección, a que se haga justicia. La gente teme venganza. Y se molestan con la forma en que jueces, fiscales o policías se comportan con ellos como víctimas. Se cansan de los largos procesos penales y no confían en que se haga justicia con sus agresores ricos y poderosos. Al final, muchas familias guardan silencio para continuar recibiendo el apoyo de los abusadores, y no existe ninguna ley de ayuda a las víctimas.

Todo eso debe cambiar, y para ello debemos mover conciencias como las vuestras, las de los protectores de la infancia.

2 COMENTARIOS

No pretendo defender las relaciones sexuales con menores ni a los
extranjeros que viajan a Camboya “exprofeso” su afluencia, es la

consecuencia -no la causa- de la existencia de la prostitución infantil en
Camboya.
Según estadísticas casi el 98% de los abusos sexuales a menores en Camboya son cometidos por
camboyanos, algunos en menores casi lactantes, la gran mayoría de los abusos no son denunciados,
ni mal vistos, por estar arraigados y aceptados en la sociedad Camboyana, y la mayoría de los
pocos abusos que se denuncian se “arreglan” mediante pago -según se dice – en la misma comisaría
policial, solo un pequeño porcentaje llega a juicio.
Sin embargo cuando se trata de extranjeros, a los que se le supone nivel económico alto, la sola
detención se convierte en un circo mediático, hay quien afirma que sus condenas están decididas
antes del juicio, prácticamente se condena al 100% de los imputados, algunos “en ausencia” sin que
se conozca siquiera la identidad de la persona acusada, lo cual es contrario a la Declaración
Universal de Derechos Humanos y al Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, ambos
firmados por Camboya. A esta gente le falta acusar, juzgar y condenar a un muerto si es que no lo
han hecho ya. No me extrañaría, a ese paso, todo se andará… Sinceramente creo que APLE no es más
que un modelo de negocio en un país con posibilidades de mercado y donde existe el caldo de
cultivo necesario para ello, APLE se dedica a colaborar con una de las policías y sistema judicial
más corrupto del planeta (Camboya ocupaba el puesto nº
166 en el 2011)
Cada uno es libre de dar su dinero a quien quiera, pero mi opinión existen muchas opciones
mejores.
Español // 21 diciembre 2012, 10:02h

Español // 28 diciembre 2012, 10:05h

Hola Español,

Creemos que en tu comentario se mezclan los hechos ciertos y documentados con otros que no lo son, y nos gustaría comentar algunos de los que planteas.

Es cierto que la mayoría de los abusos sexuales a menores en Camboya, como también en Colombia y en todos los países donde, desgraciadamente, ocurren, tienen lugar en el ámbito familiar de la víctima, o por parte de amigos.

También es cierto, y lamentable, que en muchos casos, en Camboya, estos abusos quedan sin denunciar. Es fácil imaginar por qué, cuando afectan a familias con pocos recursos económicos, a menudo analfabetas, con nula educación sexual y desconocedoras de sus derechos. Estas familias son más del 70% de la población del país.

En el caso de que alguna de estas familias quiera llevar la agresión de sus hijos o hijas a los tribunales y se plantee una denuncia, es cierto que la corrupción y la cultura de la impunidad limitan todavía más la posibilidad de que se les imparta justicia, se condene al culpable o culpables y las víctimas vean compensado el daño que han sufrido.

Por lo que respecta a los extranjeros, este 2013 se cumplen 10 años del caso del primer agresor sexual que Proyecto Protect investigó en este país, y también de la primera condena a un extranjero por agredir sexualmente a un niño. ¿Qué pasaba antes? ¿No se había producido ningún caso? ¿Por qué no se investigaban, si la prostitución ya era entonces uno de los principales ‘ofertas’ turísticas del país?

Desde luego, la explotación sexual de los niños por parte de extranjeros se da en Camboya porque ya existe en este país una tolerancia y una acción nula contra la prostitución en adultos, un negocio que tiene que ver en este país con la presencia de extranjeros. Particularmente lamentable, pero muy conocida, es el aumento de la prostitución de mujeres durante la estancia en el país de los soldados de las misiones de paz internacionales, a lo largo de décadas del siglo XX.

Sencilla y llanamente, hasta la puesta en marcha de Protect, ningún policía, ni ningún juez, ni ningún defensor de los derechos humanos había actuado para actuar contra esta realidad, que existía desde décadas atrás. Hasta 2012, gracias también a un cambio de actitud de la sociedad camboyana y a una actuación más efectiva de las autoridades judiciales, el número total de casos juzgados ha llegado a casi 170 sólo en el caso de los atendidos por Protect, ya que las cifras totales son bastante superiores. ¿Es esto una mala noticia? Creemos que no.

El objetivo de Protect no es, en sí mismo, colaborar con ninguna policía ni ningún régimen político, sino fortalecer la defensa de los derechos de la infancia. Aunque el proyecto nació para investigar y denunciar la pederastia cometida por extranjeros, en el marco del llamado turismo sexual, también investigamos y denunciamos cualquier abuso sexual o violación de menores cometida por camboyanos, en cuanto llega a nuestro conocimiento. En el total de casos investigados por Proyecto Protect, ya son mayoría los camboyanos condenados por intermediarios frente a otras nacionalidades.

También defendemos los derechos de las víctimas de estos abusos. A eso nos dedicamos.

La relevancia que tienen los casos de pederastia en los que están involucrados extranjeros tiene que ver con la participación en estos casos de otras policías y embajadas, al eco de los medios de comunicación de los países de origen de los pederastas, a la presión de agencias internacionales y a la propia notoriedad económica de los sospechosos en el contexto de una sociedad que vive en la pobreza.

Desde luego que esta notoriedad ha ayudado, y mucho, a una mejor comprensión policial y penal de estos delitos en Camboya. Desde 2003 se ha creado una unidad especializada en estos delitos y se ha legislado una nueva ley para la supresión del tráfico humano y la explotación sexual infantil.

La notoriedad de estos casos también ayuda a la labor de sensibilización de Proyecto Protect en las aldeas y las zonas urbanas y marginales del país, de forma que la población local no esconda los abusos sexuales a menores, los denuncien y proteja a su infancia.

Estas medidas están ayudando a que afloren más casos de pederastia en el país, a que se rompa la cultura del silencio y la impunidad, no sólo para los extranjeros, sino para el conjunto de la población. Y la repercusión mediática de estos casos es a la vez una señal de advertencia para otras personas que puedan sentirse tentadas de cometer estos delitos y una demostración para los propios camboyanos de que las cosas están cambiando, por lo que tiene un alto potencial de sensibilización para prevenir nuevos delitos.

Para ello Proyecto Protect investigamos con recursos propios y con la colaboración de la policía de Camboya y de agencias de investigación de otros países. Esta colaboración ha contribuido a detener a cerca de 250 agresores sexuales, camboyanos y extranjeros en este país. También a que los procesos se lleven a cabo con las máximas garantías que permiten la ley camboyana y el derecho internacional.

Al final, es la policía la que detiene a estas personas cuando existen pruebas suficientes que los incriminan, y son los jueces quienes les condenan. En el caso de los casos investigados por Protect, son, aproximadamente el 65% de las personas previamente detenidas, lo cual da una idea de lo mucho que han mejorado, tanto la policía como los jueces, en el conocimiento de delitos que hasta hace pocos años nunca llegaban ante los tribunales.

Proyecto Protect // 10 enero 2013, 17:06h

DEJA UN COMENTARIO

Por favor, rellena todos los campos.

Quiero proteger

Envía AYUDA INFANCIA al 28099

Categorías

Archivo

TAMBIEN SON PROTECTORES
RSS copyright 2011 Global HumanitariaAviso Legal