protect - lucha contra la explotación sexual infantil

Proyecto Protect

Proyecto Protect

Tácticas para crear prisiones invisibles

25 de septiembre 2012

Por Seila Samleang, responsable del Proyecto Protect en Camboya

Muchos de los casos con los que trabajamos en Protect requieren, como recientemente el de Marcel Morin,  una fase de vigilancia y recopilación de pruebas para poder acreditar o descartar que los comportamientos sospechosos son, efectivamente, agresiones sexuales contra niños de las cuales se pueda informar y denunciar a la policía.

En el caso de Morin, su comportamiento sigue el patrón más típico de los extranjeros que viajan a Camboya para agredir a los niños: este agresor preparó el contacto, pasó tiempo con él niño agredido, le dio alimentos o dinero, le proporcionó entretenimiento y ocio… También forma parte de esta preparación el contacto de los menores con comportamientos sexuales adultos, tales como besos, abrazos, caricias.. el objetivo es ganarse la confianza del niño. Estas muestras se van acumulando hasta que finalmente se convierten en explotación sexual de la víctima.

Proyecto Protect también ha estado investigando en los casos de otros tipos de delincuentes que utilizan técnicas de preparación más sofisticadas para ganarse la confianza del niño y de sus familias. Estas tácticas requieren un período prolongado de tiempo antes de que el niño se convierta en víctima de abusos.

En estos casos, los agresores empiezan su relación con pequeños regalos, que cada vez se van haciendo mayores y de más cuantía económica. En algunos casos, los agresores se ofrecen a comprar una nueva vivienda para la familia del niño y, al cabo del tiempo, se mudan a esa casa para vivir con el niño, con lo que obtienen un acceso mucho más fácil ala víctima. Enla práctica, el agresor trata de crear una dependencia de la familia hacia su persona que haga muy difícil denunciar el abuso cuando se produce y la familia lo conoce.

“Adopciones’ o compra en prostíbulos

En otras circunstancias, los agresores no se dedican a pasar el rato y jugar con niños en lugares públicos, sino que se dirigen a proxenetas locales a los cuales, directamente, compran los niños y se los llevan a su alojamiento. Tal como suena.

En otros casos, los delincuentes ‘adoptan’ informalmente al niño con un acuerdo privado con las familias, y éste pasa a vivir con él, con lo que los abusos se producen con la mayor impunidad, y a menudo sin conocimiento de las familias.

Sobre estos patrones de conducta de los sospechosos y sus víctimas, Proyecto Protect ha elaborado estudios pioneros en Camboya, que han servido para tener conocimiento de una realidad que permanecía oculta en nuestro país.

El trabajo de investigación se hace más difícil cuando los autores aplican técnicas sofisticadas y prolongadas para lograr el control sobre el niño y su familia. En este sentido, la familia a menudo obtiene un beneficio masivo de los delincuentes y en estos casos es poco probable que empiece a sospechar sobre los comportamientos sexuales de su benefactor, y todavía menos, que se revelen contra estos comportamientos.

Mientras el niño y la familia puedan guardar silencio y soportar los abusos, las posibilidades de poder recopilar pruebas y testimonios son  muy escasas y muchas investigaciones pueden durar meses o incluso años hasta que no se consigue llevar a los delincuentes ante la justicia.

La clave es, pues, conseguir la implicación de los padres de los niños y niñas, para lo cual el Proyecto les ofrece información, asesoramiento y representación legal, sobre lo que también hablaremos los próximos días.

1 COMENTARIO

[...] pretendían era crearles confianza, tener una base sobre la que asentar la agresión, y urdir una telaraña de dependencia económica que les obligase al silencio, a ellos y a sus familias, y a consentir cualquier forma de abuso [...]

Protect » Ojalá fuera una ficción // 27 noviembre 2012, 9:51h

DEJA UN COMENTARIO

Por favor, rellena todos los campos.

Quiero proteger

Envía AYUDA INFANCIA al 28099

Categorías

Archivo

TAMBIEN SON PROTECTORES
RSS copyright 2011 Global HumanitariaAviso Legal